XXIV Feria de Brujería, Magia y Plantas Medicinales del Moncayo
- Almu Bree

- 6 jul
- 1 min de lectura
Un día que siempre deja huella.
Hay ferias que poseen un brillo propio, y la Feria de Brujería, Magia y Plantas Medicinales del Moncayo es una de esas celebraciones que cada año nos recuerda por qué volvemos. No es solo porque el único pueblo excomulgado de España se llene de brujas —como nosotras— cada primer sábado de julio, sino por la atmósfera singular que envuelve sus calles y transforma el día en algo especial.
Este año vivimos abrazos, lágrimas y una emoción serena en nuestro puesto literario. Conocimos a una niña maravillosa que nos mostró su libro de conjuros, donde había incluido un poema de Pat MM, y recibimos la visita de la bruja de honor 2026, Irene Vallejo, que se acercó al final de la jornada con su amabilidad habitual. Fue uno de esos momentos que confirman que la literatura también se teje en los encuentros.
Nuestras jaulas guardaron poemas que no dejaron de liberarse, y los ejemplares de Llámame bruja volaron antes de que terminara el día. La feria nos regaló historias, complicidad y esa energía que solo se percibe cuando estás rodeado de magia. Nos marchamos con el corazón lleno y el deseo de regresar el próximo año con nuevos libros, nuevas propuestas y hechizos.














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